La fantasía de ser cornudo (o cuckold), es decir, excitarse con la idea de que tu pareja tenga relaciones sexuales con otra persona mientras tú observas o lo sabes, es mucho más común de lo que se cree. Según una de las encuestas más grandes sobre fantasías sexuales realizadas por el psicólogo social Justin Lehmiller en su libro Tell Me What You Want (2018), alrededor del 58 % de los hombres y el 33 % de las mujeres han fantaseado alguna vez con este escenario.

Desde la psicología, esta fantasía no se considera patológica ni un signo de relación tóxica. El psicólogo clínico David Ley, autor de Insatiable Wives: Women Who Stray and the Men Who Love Them (2009), entrevistó a decenas de parejas heterosexuales que practican el estilo hotwife/cuckold y encontró que, en la mayoría de los casos, fortalece la intimidad, la confianza y la satisfacción sexual. Ley y Lehmiller, junto con Dan Savage, publicaron en 2018 un estudio pionero con 580 hombres gay que mostró resultados similares: quienes actúan la fantasía suelen reportar experiencias positivas, siempre que haya consentimiento y comunicación clara.

¿Por qué se produce esta excitación? Hay varias explicaciones científicas:

Perspectiva masoquista y de escape: El psicólogo Roy Baumeister explica que el masoquismo sexual (incluido el componente de humillación) permite “escapar” temporalmente de la conciencia de uno mismo. La fantasía convierte miedos profundos como la inadecuación o la infidelidad en placer erótico, recuperando el control sobre lo que normalmente genera ansiedad.

Voyeurismo y compersión: Muchos describen excitación por ver el placer de su pareja (compersión) o por el rol voyeurista. En algunos hombres, la humillación es menos central y predomina la conexión emocional y la variedad sexual.

Enfoque evolutivo: La teoría de la competencia espermática sugiere que los hombres pueden experimentar mayor excitación y eyacular más semen cuando perciben riesgo de infidelidad. La fantasía sería una forma de “prepararse” o erotizar este antiguo mecanismo de reproducción.

En resumen, la ciencia muestra que la fantasía del cornudo es una variante normal de la sexualidad humana, frecuente en sociedades conservadoras y que, cuando se vive de forma consensuada, puede enriquecer las relaciones en lugar de destruirlas. Como en cualquier fantasía sexual, lo importante es la comunicación, el respeto mutuo y el consentimiento. Si te excita… no estás solo, y la psicología dice que está bien explorarlo.

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