Mi amor ¿cómo carajo iba a imaginarme que la polla de ese negro iba a ser tan jodidamente grande?
Lo conocí en el bar, un par de tragos y ya me tenía empapada solo con sus palabras sucias al oído. Me llevó a su habitación, me tiró en la cama y me abrió las piernas sin piedad. Su verga gruesa, venosa, negra y brillante entró despacio… pero una vez…

